La ideologia alemana
La ideologia alemana Por último, hay que señalar antes de abandonar este tema que los economistas que parten del consumo son siempre reaccionarios e ignoran el elemento revolucionario que va implícito en la concurrencia y en la gran industria.
El señor Grün pone fin a su digresión sobre la escuela fourierista y el señor Reybaud con las siguientes palabras:
«Me propongo infundir a los organizadores del trabajo la conciencia de su esencia, hacerles ver históricamente de dónde proceden…, esos seres híbridos que no han extraído de sí mismos ni la más pequeña idea. Y, más tarde, tal vez encuentre espacio para hacer un escarmiento en el señor Reybaud, y no solo en él, sino también en el señor Say. En el fondo, el primero no es tan malo, sino sencillamente tonto; el segundo, en cambio, es más que tonto, es erudito.
Por tanto», p. 260.