La Sagrada Familia
La Sagrada Familia No tenemos, pues, que insistir más ampliamente sobre lo que el señor Szeliga nos dice a propósito de esos misterios. No daremos más que algunas muestras particularmente notables.
«Ante la ley y el juez todos son iguales, grandes o pequeños, ricos o pobres. Este artÃculo se encuentra al frente del Credo del Estado».
¿Del Estado? Por el contrario, el Credo de la mayorÃa de los Estados comienza por declarar a grandes y pequeños, ricos y pobres, desiguales ante la ley.
El picapedrero Morel, en su ingenua honestidad, enuncia muy claramente este misterio (el misterio de la oposición entre ricos y pobres) «si los ricos lo supieran solamente —dice—. ¡Ah, sÃ! ¡Si los ricos lo supieran! ¡La desgracia es que no saben lo que es la pobreza!».