La Sagrada Familia
La Sagrada Familia Y la crÃtica crÃtica continúa instruyendo al representante curioso: «Claro está que los franceses adquirieron un nuevo mérito absoluto tratando de establecer una teorÃa social; pero actualmente están demasiado agotados; su nueva teorÃa aún no es pura, sus elucubraciones sociales, su democracia pacÃfica no está todavÃa absolutamente liberada de la hipótesis del antiguo estado de cosas».
Si es que habla de algo, la crÃtica habla aquà del fourierismo y particularmente del fourierismo de la Democracia pacÃfica. Pero este está muy lejos de ser la teorÃa social de los franceses. Los franceses poseen teorÃas sociales, pero no una teorÃa social; y el fourierismo, preconizado por la Democracia pacÃfica, no es en suma más que la doctrina social de una parte de la burguesÃa filantrópica; el pueblo es comunista, aunque está dividido en una cantidad de diferentes fracciones; el verdadero movimiento y la verdadera elaboración de estos diversos matices sociales no solamente no están agotados, sino que no hacen más que comenzar. Pero no terminarán, como lo desearÃa la crÃtica crÃtica, en la teorÃa pura, esto es, abstracta, sino en una realidad completamente práctica, que no se preocupará para nada de las categorÃas categóricas de la crÃtica crÃtica.