Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion Hemos visto cómo al trabajador que se apropia la naturaleza a través de trabajo la apropiación se le presenta como enajenación, la actividad propia como actividad para otro y de otro, la vitalidad como sacrificio de la vida, la producción del objeto como su pérdida en manos de una potencia ajena, de un hombre que no es él. Volvámonos ahora a la relación de este hombre ajeno al trabajo y al trabajador con el trabajador, con el trabajo y con su objeto.
En primer lugar, hay que notar que todo lo que en el trabajador aparece como actividad de la extrañación, de la enajenación, aparece en el que no trabaja como estado de extrañación, de enajenación. En segundo lugar, el comportamiento real, práctico, del trabajador en la producción y con respecto a su producto (como actitud psicológica) reaparece como talante teórico en su opuesto, en el que no trabaja. En tercer lugar, el que no trabaja hace contra el trabajador todo lo que el trabajador hace contra sí, pero nada de lo que hace contra el trabajador lo hace contra sí mismo.
Manuscritos de París, primer manuscrito (1844)