Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion El proletariado y la riqueza son antinómicos. Como tales constituyen un todo. Son dos formas del mundo de la propiedad privada. Se trata de determinar el lugar que uno y otra ocupan en la antinomia. No basta decir que son los dos aspectos de un todo.
La propiedad privada, como propiedad privada o riqueza, está obligada a mantenerse ella misma y, en consecuencia, a su contrario, el proletariado. Es éste el lado positivo de la antinomia: la propiedad privada que halla su satisfacción en sí misma.
Inversamente, el proletariado, como proletariado, se encuentra forzado a trabajar por su propia supresión y, en consecuencia, por la de la propiedad privada, es decir, la condición que lo hace ser proletariado. Éste es el lado negativo de la antinomia: la propiedad privada fatigada de inquietud, descompuesta y en vías de disolución.