Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion La importancia del socialismo y comunismo crÃtico-utópicos es inversamente proporcional a su desarrollo histórico. A medida en que se desarrolla y se conforma la lucha de clases, pierde todo valor práctico y toda justificación teórica el fantástico afán de ponerse por encima de ella, ese modo fantástico de combatirla. Por eso, aunque los autores de estos sistemas fueron revolucionarios en muchos aspectos, sus discÃpulos forman sectas cada vez más reaccionarias. Se aferran a los antiguos puntos de vista de sus maestros frente a la prosecución del desarrollo histórico del proletariado. Son, pues, consecuentes cuando pugnan por atenuar de nuevo la lucha de clases y conciliar los antagonismos. Aún siguen soñando con experimentar sus utopÃas sociales, con establecer falansterios aislados, con la erección de home-colonies en sus paÃses o la fundación de una pequeña Icaria, edición de bolsillo de la nueva Jerusalén. Para la construcción de todos estos castillos en el aire deben apelar a la filantropÃa de los corazones y de los bolsillos burgueses. Poco a poco van cayendo en la categorÃa de los antes descritos socialistas reaccionarios o conservadores y sólo se diferencian de ellos por una pedanterÃa más sistemática, por su fanática fe supersticiosa en los efectos milagrosos de su ciencia social.
Manifiesto comunista (1847)