Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion El gran acontecimiento del dÃa es la aparición en el horizonte europeo de la polÃtica americana. Saludado por unos, rechazado por otros, el hecho debe ser aceptado por todos. En Beirut los americanos acaban de arrancar a un fugitivo húngaro[38] de las garras del águila austriaca. Es reconfortante constatar que la intervención americana en Europa se produce sobre todo a propósito de la cuestión en Oriente. […] En la explicación violenta y permanente que opone el Este al Oeste, América es el más joven y el más poderoso representante del Oeste.
Contando con la dejadez y el miedo de las potencias occidentales, Rusia juega sus floretes e incrementa sus exigencias hasta los lÃmites de lo posible, para estar en situación de hacerse la magnánima contentándose con las ventajas más inmediatas.
Rusia es hoy una potencia conquistadora, y lo ha sido durante un siglo hasta que el movimiento de 1789 le opuso un potente adversario. Nosotros entendemos la revolución europea, la fuerza explosiva de sus ideas democráticas y la sed innata de libertad. No hay en Europa más que dos fuerzas reales: Rusia y el absolutismo, la Revolución y la democracia.
Los pueblos del Oeste remontarán su poder y reencontrarán la unidad del principio, mientras que el coloso ruso se verá arruinado por el progreso de las masas y la fuerza explosiva de las ideas.