Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion Es un verdadero milagro que yo haya podido proseguir, como lo he hecho, con el trabajo teórico. Después de todo, me propongo incluir la teoría de la renta ya en este volumen, como capítulo suplementario, es decir, como «ejemplo» de un principio sentado anteriormente. Te diré en pocas palabras lo que, cuando esté elaborada, será una larga y complicada historia, a fin de que puedas darme tu opinión.
Tú sabes que distingo dos partes del capital: el capital constante (materia prima, matières instrumentales, maquinaria, etcétera), cuyo valor reaparece meramente en el valor del producto, y en segundo lugar, el capital variable, es decir, el capital invertido en salarios, que incluye menos trabajo que el que devuelve el obrero. Por ejemplo, si el salario diario = 10 horas y si el obrero trabaja 12, aquel reemplaza al capital variable + 1/5 (2 horas). A este último excedente lo llamo plusvalía.