Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion Los ingleses se rieron mucho cuando empecé mi discurso diciendo que nuestro amigo Lafargue y otros que han abolido las nacionalidades nos hablaban «en francés», es decir, en un idioma incomprensible para 9/10 de los reunidos. Más adelante insinué que Lafargue, sin darse cuenta de ello, entiende al parecer por negación de las nacionalidades su absorción por la ejemplar nación francesa.
En general, la situación es ahora muy difícil, por cuanto hay que combatir en igual medida la estúpida italofilia inglesa y la equivocada polémica francesa contra ella y, en particular, eludir toda manifestación que pueda arrastrar a nuestra Asociación al camino de la unilateralidad.
Salud.
Tuyo,
K. MARX Carta a Engels, junio de 1866