Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion Si el trabajador necesita todo su tiempo para producir los medios de vida necesarios para mantenerse a sí mismo y a su raza, no le queda tiempo para trabajar gratis para terceras personas. Sin un cierto grado de productividad del trabajo, no tiene un tiempo disponible; sin ese tiempo excedente, nada de plustrabajo y, por lo tanto, nada de capitalistas, pero tampoco dueños de esclavos, ni señores feudales; en pocas palabras, ninguna clase de propietarios.
El capital, Libro I, capítulo décimo cuarto (1867)