Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion La Glorious Revolution (Gloriosa Revolución) llevó al poder, junto con el Orange Guillermo III, a los plusmanipuladores terratenientes y capitalistas. Éstos inauguraron la nueva era ejerciendo a escala colosal el robo de los dominios estatales, practicado hasta entonces sólo modestamente. Estas tierras se regalaron, se vendieron a precios irrisorios o incluso fueron anexionadas por propiedades privadas mediante usurpación directa. Todo eso ocurrió sin observar mínimamente la etiqueta legal. La propiedad estatal así fraudulentamente apropiada, junto con la arrebatada a la Iglesia —en la medida en que no se había disipado durante la revolución republicana—, constituye el fundamento de los actuales dominios principescos de la oligarquía inglesa. Los capitalistas burgueses favorecieron la operación, entre otras cosas para convertir la tierra en puro artículo mercantil, ampliar la zona de la gran empresa agrícola, aumentar su aprovisionamiento de proletarios proscritos del campo, etcétera. Además, la nueva aristocracia terrateniente era la aliada natural de la nueva bancocracia, de la alta finanza recién salida del huevo de los grandes manufactureros que, por entonces, se apoyaban en tarifas aduaneras proteccionistas. La burguesía inglesa actuó tan correctamente para sus intereses como los ciudadanos suecos que, a la inversa, de la mano de su baluarte económico —el campesinado—, apoyaron a los reyes en la recuperación violenta de las tierras de la Corona de manos de la oligarquía (desde 1604, luego bajo Carlos X y Carlos IX).