Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion 2) La producción no es separable del acto de producir, como vemos en todos los artistas ejecutores, oradores, actores, profesores, médicos, curas, etcétera. También aquí encontramos el modo capitalista de producción reducido a su expresión mínima y vemos que sólo puede manifestarse en algunas esferas por la naturaleza misma de la cosa. En los establecimientos de enseñanza, por ejemplo, los profesores sólo pueden ser trabajadores asalariados al servicio del empresario del establecimiento, y en Inglaterra existen numerosas fábricas de enseñanza de este tipo. Y aunque estos profesores no sean trabajadores productivos con respecto a los alumnos, lo son con respecto a su empresario. Este cambia su capital por la fuerza de trabajo de los profesores y se enriquece mediante este proceso. Otro tanto ocurre con las empresas teatrales, centros de diversiones, etcétera. Con respecto al público, el actor se comporta simplemente como un artista, pero en relación con su empresario es un trabajador productivo. Pero todas las manifestaciones de la producción capitalista en este campo son algo tan insignificante comparadas con la totalidad de la producción que podemos hacer totalmente caso omiso de ellas.
El capital, Libro IV, apéndice 12 (1905-1910)