Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion Nada nos impide por tanto ni basar nuestra crítica en la crítica de la política, en la toma política de partido, o sea en luchas reales, ni identificarla con ellas. De modo que no nos enfrentamos al mundo doctrinariamente con un principio nuevo: ¡aquí está la verdad! ¡De rodillas! Nosotros, partiendo de los principios del mundo, desarrollamos ante sus ojos nuevos principios. No le decimos: deja tu lucha, es sólo una estupidez; nosotros tenemos la verdadera consigna de la lucha. Sólo le mostramos por qué lucha de verdad: la conciencia es algo que tiene que asumir, por más que se resista.
La reforma de la conciencia consiste sólo en hacer al mundo consciente de su propia consciencia, en conseguir que despierte de los sueños que tiene sobre sí mismo, en explicarle sus propias acciones. Nuestro objetivo se reduce a que los asuntos religiosos y políticos tomen la forma humana de la consciencia de sí mismos. Así lo ha hecho ya Feuerbach en su crítica de la religión.