Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion La revolución continental de 1848 repercutió también en Inglaterra. Los hombres que aún aspiraban a tener alguna importancia científica, y que querían ser algo más que meros sofistas y sicofantes de las clases dominantes, intentaron poner en armonía la economía política del capital y las aspiraciones del proletariado, que ya no se podían pasar por alto. Ésa es la causa de un sincretismo sin nervio, representado del mejor modo por John Stuart Mill. Se trata de una declaración de bancarrota de la economía «burguesa», bancarrota que el gran sabio y crítico N. Chernyshevski ha iluminado ya magistralmente en su obra Ensayos sobre economía política [según Mill] y otros trabajos.
Así pues, el modo de producción capitalista maduró en Alemania cuando su carácter antagónico se había revelado ya ruidosamente en Francia y en Inglaterra a través de luchas históricas, mientras que el proletariado alemán poseía aun conciencia teórica de clase mucho más resuelta que la burguesía alemana. De modo que apenas pareció hacerse posible en Alemania una ciencia burguesa de la economía política, de nuevo se hizo imposible.