Llamando a las puertas de la Revolucion
Llamando a las puertas de la Revolucion Al explicar el señor redactor tan acertadamente —y por lo que hace a mi aplicación personal, tan benévolamente— lo que llama mi método real, ¿qué ha explicado sino el método dialéctico?
Cierto que el modo de exposición debe distinguirse formalmente del modo de investigación. La investigación tiene que apropiarse detalladamente del material, analizar sus diferentes formas de desarrollo y rastrear su vÃnculo interno. Sólo cuando se ha consumado ese trabajo se puede presentar adecuadamente el movimiento real. Si se consigue esto y la vida del material se refleja idealmente, puede parecer como si se estuviera ante una construcción a priori.
Mi método dialéctico es, por su fundamento, no sólo diferente del hegeliano, sino su contrario directo. Para Hegel, el proceso del pensamiento, al que bajo el nombre de «Idea» transforma incluso en un sujeto autónomo, es el demiurgo de lo real, lo cual constituye sólo su manifestación exterior. En mi caso, a la inversa, lo ideal no es más que lo material transpuesto y traducido en la cabeza del hombre.