Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia Pero no, nos equivocamos. Existe otro medio para salvar la nueva sociedad, la sociedad de los Pedros y de los Pablos. Pedro consumirá él mismo el producto de las seis horas de trabajo que le sobran. Mas desde el momento que no tiene necesidad de cambiar por haber producido, tampoco necesita producir para cambiar, y esto echa por tierra toda nuestra suposición de una sociedad fundada en la división del trabajo y el intercambio. La igualdad de cambio se salvaría sólo por haber cesado todo intercambio: Pablo y Pedro se convertirían en Robinsones.
Si se supone, pues, que todos los miembros de la sociedad son trabajadores directos, el cambio de cantidades iguales de horas de trabajo sólo es posible a condición de que se convenga por anticipado el número de horas que será preciso emplear en la producción material. Pero semejante acuerdo equivale a la negación del intercambio individual.