Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia «Nadie ha observado que, de todas las mercancías, el oro y la plata son las primeras cuyo valor llegó a ser constituido. En el período patriarcal, el oro y la plata son todavía objeto de comercio y se cambian en lingotes, pero ya con una tendencia visible a la dominación y con una marcada preferencia sobre las demás mercancías. Poco a poco los soberanos se apoderan del oro y la plata y les estampan su cuño: y de esta consagración soberana nace el dinero, es decir, la mercancía por excelencia, la mercancía que, en medio de todas las perturbaciones del comercio, conserva un valor proporcional determinado y es aceptado en todos los pagos… El rasgo distintivo del oro y de la plata consiste, lo repito, en que, gracias a sus propiedades metálicas, a las dificultades de su producción y, sobre todo, a la intervención de la autoridad pública, adquirieron muy pronto, como mercancías, firmeza y autenticidad».
Afirmar que, de todas las mercancías, el oro y la plata son las primeras cuyo valor llegó a ser constituido, es afirmar, como se desprende de lo dicho más arriba, que el oro y la plata fueron los primeros en convertirse en dinero. He aquí la gran revelación del señor Proudhon, he aquí la verdad que nadie había descubierto antes que él.