Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia En fin de cuentas resulta, pues, que si en la nueva rama de producción el beneficio es mayor que en las restantes, siempre habrá capitales que tenderán a colocarse en esta rama, hasta que la cuota de ganancia descienda al nivel común.
Acabamos de ver que el ejemplo del ferrocarril es bien poco valido para arrojar alguna luz sobre la ficción de la sociedad persona. Sin embargo, el señor Proudhon prosigue audaz su discurso:
«Esclarecido este punto, nada más fácil que explicar por qué el trabajo debe dejar a cada productor un remanente». [I, 77]
Lo que sigue a continuación pertenece a la antigüedad clásica. Es un cuento poético escrito con la finalidad de hacer descansar al lector de las fatigas que ha debido causarle el rigor de las demostraciones matemáticas que le preceden. El señor Proudhon da a su sociedad persona el nombre de Prometeo, cuyas proezas glorifica en estos términos: