Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia «Primeramente, saliendo del seno de la naturaleza, Prometeo se despierta a la vida en una inercia plena de encantos», etc., etc. «Prometeo pone manos a la obra, y desde el primer día, el primer día de la segunda creación, el producto de Prometeo, es decir, su riqueza, su bienestar, es igual a diez. El segundo día, Prometeo divide su trabajo, y su producto crece hasta cien. El tercer día y cada uno de los siguientes, Prometeo inventa máquinas, descubre nuevas propiedades útiles de los cuerpos, nuevas fuerzas de la naturaleza… Cada paso de su actividad productiva eleva la cifra de su producción, anunciándole un acrecentamiento de su felicidad. Y por último, como para él consumir significa producir, es claro que cada día de consumo, no llevándose más que el producto del día anterior, le deja un excedente de producto para el día siguiente». [I, 77-78]