Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia La serie de evoluciones económicas de la razón eterna comienza con la división del trabajo. Para el señor Proudhon la división del trabajo es una cosa bien simple. ¿Pero, no fue el régimen de castas una determinada división del trabajo? ¿No fue el régimen de las corporaciones otra división del trabajo? ¿Y la división del trabajo del régimen de la manufactura, que comenzó a mediados del siglo XVII y terminó a fines del XVIII en Inglaterra, no difiere, acaso, totalmente de la división del trabajo de la gran industria, de la industria moderna?
El señor Proudhon se halla tan lejos de la verdad, que omite lo que ni siquiera los economistas profanos dejan de tomar en cuenta. Cuando habla de la división del trabajo, no siente la necesidad de hablar del mercado mundial. Pues bien, ¿acaso la división del trabajo en los siglos XIV y XV, cuando aún no había colonias, cuando América todavía no existía para Europa y al Asía Oriental sólo se podía llegar a través de Constantinopla, acaso la división del trabajo no debía distinguirse esencialmente de lo que era en el siglo XVII, cuando las colonias se hallaban ya desarrolladas?
Pero esto no es todo. Toda la organización interior de los pueblos, todas sus relaciones internacionales, ¿son acaso otra cosa que la expresión de cierta división del trabajo?, ¿no deben cambiar con los cambios de la división del trabajo?