Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia Pero mire usted por un segundo la vida real. En la vida económica de nuestros días no sólo verá usted la competencia y el monopolio, sino también su síntesis, que no es una fórmula, sino un movimiento. El monopolio engendra la competencia, la competencia engendra el monopolio. Por lo tanto, esta ecuación, lejos de eliminar las dificultades de la situación presente, como se lo imaginan los economistas burgueses, tiene por resultado una situación aún más difícil y más embrollada. Así, al cambiar la base sobre la que descansan las relaciones económicas actuales, al aniquilar el modo actual de producción, se aniquila no solo la competencia, el monopolio y su antagonismo, sino también su unidad, su síntesis, el movimiento, que es el equilibrio real de la competencia y del monopolio.
Ahora le daré un ejemplo de la dialéctica del señor Proudhon.
La libertad y la esclavitud forman un antagonismo. No hay necesidad de referirse a los lados buenos y malos de la libertad. En cuanto a la esclavitud, huelga hablar de sus lados malos. Lo único que debe ser explicado es el lado bueno de la esclavitud. No se trata de la esclavitud indirecta, de la esclavitud del proletario; se trata de la esclavitud directa, de la esclavitud de los negros en Surinam, en el Brasil y en los Estados meridionales de Norteamérica.