Miseria de la filosofia
Miseria de la filosofia El trabajo [9], en tanto que se vende y se compra, es una mercancía como otra cualquiera, y por consiguiente tiene un valor de cambio. Pero el valor del trabajo, o el trabajo como mercancía, es tan poco productivo como es poco nutritivo el valor del trigo, o el trigo en calidad de mercancía.
El trabajo «vale» más o menos según sea la carestía de los productos alimenticios, según sea el grado de la oferta y la demanda de brazos, etc., etc.
El trabajo no es una «cosa vaga»; se vende y se compra, no el trabajo en general, sino siempre un trabajo determinado. No es sólo el trabajo el que se define cualitativamente por el objeto, sin que el objeto, a su vez, se determina por la calidad específica del trabajo.