Teorias sobre la plusvalia
Teorias sobre la plusvalia Muy otra cosa ocurre con la economÃa vulgar, la cual se abre paso tan pronto como la economÃa [clásica] socava y hace vacilar sus propias premisas mediante su análisis, sentando con ello las bases para una reacción contra la economÃa, bajo una forma más o menos económica, utópica, crÃtica y revolucionaria. En realidad, la evolución de la economÃa polÃtica y de la reacción que ella misma engendra [en contra suya] se halla en consonancia con el desarrollo real de los antagonismos sociales y las luchas de clases inherentes a la producción capitalista. [Por eso,] fue solamente a partir del momento en que la economÃa polÃtica hubo logrado cierto margen de desarrollo —es decir, después de Adam Smith— y contó ya con formas fijas, cuando se desgajó en ella, como una exposición aparte de la economÃa, el elemento en que la mera reproducción de los fenómenos se hace pasar por la representación de ellos, [es decir,] el elemento vulgar. Es asà cómo [en] Say las ideas vulgares, que ya se percibÃan en Adam Smith, cristalizan como [un cuerpo] aparte. Con Ricardo y el desarrollo ulterior de la economÃa basado [444] en él, adquiere el economista vulgar nuevo alimento (puesto que no produce por su cuenta nada nuevo), y cuanto más va acercándose la economÃa a su final, es decir, cuanto más ahonda y se desarrolla como un sistema de contradicciones, más independencia cobra frente a ella su elemento vulgar, más se enriquece éste con materia que elabora a su modo, hasta que, por último, encuentra su expresión más acabada como una compilación erudito-sincrética, ecléctica y carente de todo carácter.