Teorias sobre la plusvalia
Teorias sobre la plusvalia Llamando a la plusvalía P y al valor del capital desembolsado C, [tenemos que] la ganancia = P : C o
. Esta proporción se halla determinada tanto por la magnitud de P <y en la determinación de P entran todas las circunstancias que determinan el costo de producción del salario> como por la magnitud de C. Ahora bien, C, el valor total del capital desembolsado, está formado por el capital constante, c, y el capital variable, v (invertido en salarios). Si, por tanto, la tasa de ganancia = P : v + c = P : C. Pero la misma P, la plusvalía, no se determina solamente por su propia tasa, es decir, [por] la proporción entre el plustrabajo y el trabajo necesario o la distribución de la jornada de trabajo entre el capital y el trabajo, por su división entre trabajo pagado y no retribuido. El volumen de la plusvalía, es decir, la magnitud absoluta [205] de ésta, se halla también determinada, igualmente, por el número de jornadas de trabajo que simultáneamente explota el capital. Y este volumen de trabajo empleado a base de una determinada tasa de trabajo no retribuido, depende, para un determinado capital, del tiempo durante el cual permanezca el producto en el proceso de producción propiamente dicho sin requerir trabajo o el mismo tiempo de trabajo que antes ([como ocurre,] por ejemplo, [con] el vino antes de haber adquirido su grado de madurez [con] el trigo una vez sea dada la mies], [con] las pieles u otras materias expuestas durante cierto tiempo a la acción de las fuerzas químicas, etc.), y asimismo de lo que dure el tiempo de circulación de la mercancía, de la duración de la metamorfosis de la mercancía o del tiempo que transcurra entre su terminación como producto y su reproducción como mercancía. Qué número de jornadas de trabajo pueda emplearse simultáneamente <dando por supuesto el valor de los salarios y también, por tanto, la tasa de plusvalía> dependerá, en general, de la magnitud del capital invertido en salarios. Pero las circunstancias a que acabamos de referirnos modifican, en términos generales, el volumen de tiempo de trabajo vivo que un capital de cualquier magnitud puede emplear durante un determinado periodo, por ejemplo, al cabo de un año. Son circunstancias que determinan la cantidad absoluta del volumen de tiempo de trabajo que puede emplear un capital dado. Pero esto no altera en lo más mínimo el [hecho de] que la plusvalía se determina exclusivamente por su propia tasa, multiplicada por el número de jornadas que simultáneamente se emplean. Se trata simplemente de circunstancias que determinan este último factor, el número de jornadas de trabajo que se emplean.