Teorias sobre la plusvalia
Teorias sobre la plusvalia «Supongamos que todo el trabajo del país alcanza exactamente lo que se necesita para mantener a la población; en este caso, es evidente que no habrá plustrabajo ni, por tanto, nada qué pueda acumularse como capital. Si suponemos que todo el trabajo que el país produce en un año para mantener a su población durante dos años, una de dos: o tendrán que desperdiciarse los medios de consumo para un año o los habitantes tendrán que dejar de trabajar productivamente durante él. Ahora bien, los poseedores del plusproducto o del capital no dejarán a la población ociosa durante un año ni permitirán que el producto de un año se desperdicie; lo que harán será ocupar a cada cual en trabajos que no sean directa e inmediatamente productivos, por ejemplo en la construcción de máquinas, etc. Pero, al tercer año, podrá toda la población volver de nuevo al trabajo productivo y, al ponerse en marcha la maquinaria construida durante el año anterior, es evidente que [mediante la energía adicional de las máquinas,] la totalidad del producto será [ahora] mayor que en el primer año y que, consiguientemente, el plusproducto será igual a los medios de consumo de un año [más el producto de la maquinaria]. De donde se desprende con tanta mayor necesidad que este plusproducto estará condenado con tanta mayor razón a perecer o a ser empleado al igual que antes, y este empleo incrementará de nuevo la productividad de la sociedad, hasta que los hombres tengan que abandonar su trabajo productivo durante algún tiempo, si no quieren que el producto de su trabajo se desperdicie. Tal es la consecuencia tangible en el estado más simple de la sociedad» (l. c., pp. 4 s.).