Teorias sobre la plusvalia
Teorias sobre la plusvalia Supongamos que el capital se invierta solamente en salarios. «Que se inviertan 100 £ en trabajo directo. Si el reembolso al final del año son 110, 120 o 130 £, es evidente que la ganancia se hallará determinada en cada caso por la proporción entre el valor del producto total y la parte de él que se necesita para pagar el trabajo acumulado. Si el valor del producto en el mercado es = 110, la proporción que se necesite para pagar a los obreros será = 10/11 del valor del producto y la ganancia representará el 10 por 100. Si el valor del producto es [=] 120, la proporción será = 10/12 y la ganancia ascenderá al 20 por 100; si 130, la proporción necesaria para cubrir el trabajo adelantado [será] = 10/12 y la ganancia del 30 por 100.» Pero supongamos ahora que «los desembolsos de los capitalistas no consistan solamente en trabajo. El capitalista espera que todas las partes del capital desembolsado le rindan la misma ganancia. Supongamos que la cuarta parte de los desembolsos [se inviertan] en trabajo (directo) y que las [otras] tres cuartas partes consistan en trabajo acumulado y en ganancia, con algunas adiciones, procedentes de rentas, impuestos y otros gastos. En este caso, es absolutamente exacto que la ganancia del capitalista varía con el valor variable de esta cuarta parte de su producto, comparada con la cantidad de trabajo empleado. Supongamos, por ejemplo, que un farmer invierta en el cultivo [de su finca] 2.000 £, de ellas 1.500 en simiente, mantenimiento de los caballos, amortización de su capital fijo, intereses sobre su capital lijo y circulante, rentas, diezmos, etc., y 500 en trabajo directo y que los ingresos sean, al final del año, 2.400 £. Sus ganancias, 400 sobre 2.000 = 20 por 100. Y es igualmente claro que, si tomamos la cuarta parte del valor del producto, o sean 600 £, y la comparamos con la suma pagada en salarios para el trabajo directo, el resultado arrojará exactamente la misma tasa de ganancia» (pp. 267 s.).