Pedro y Juan

Pedro y Juan

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Mamá, mamá, escucha. Eso no es verdad; yo sé que no es verdad.

Luisa tuvo un espasmo, una sofocación, y sollozó sobre la almohada. Entonces todos sus nervios se debilitaron, sus músculos se aflojaron, sus dedos se entreabrieron soltando la tela y Juan la descubrió el rostro.

Estaba más que pálida, blanca, y de sus párpados cerrados corría abundante llanto. Abrazándose a su cuello, Juan la besó en los ojos con inmensa ternura, repitiendo:

—Mamá, querida mamá… yo sé que no es verdad… No llores… eso no es verdad…

La madre se levantó, se sentó, le miró, y haciendo uno de esos esfuerzos de valor que se necesitan en ciertos casos para matarse, dijo:

—Sí, es verdad, hijo mío.

Los dos quedaron mudos, uno delante de otro. Durante algunos segundos ella siguió sofocada, sin poder respirar; luego consiguió dominarse, y añadió:

—Es verdad, hijo mío. ¿A qué mentir? es verdad. Si yo mintiese, tú no me creerías.

Parecía una loca. Juan, lleno de terror, cayó de rodillas a los pies de la cama, diciendo:

—Calla, mamá, calla.

La madre se levantó con una resolución y una energía aterradoras.

—No tengo más que decirte. Adiós, hijo mío.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker