Pedro y Juan
Pedro y Juan Pero si bajo el punto de vista de la completa exactitud el puro análisis psicológico es discutible, puede, sin embargo, producir obras de arte tan bellas como todos los demás métodos de trabajo.
Véase hoy el simbolismo y los simbolistas. ¿Por qué no? Su ideal de artista es respetable, y tienen una particularidad muy interesante, que saben y proclaman la extrema dificultad del arte.
¡Es preciso, en efecto, ser muy loco, muy osado, muy presuntuoso o muy tonto para escribir hoy! Después de tantos maestros de tan varia naturaleza, de genio tan múltiple, ¿qué resta ya que hacer que no se haya hecho y qué decir que no se haya dicho? ¿Quién puede vanagloriarse entre nosotros de haber escrito una página, una frase, que no se encuentre ya más o menos semejante en alguna parte? Cuando leemos, tan saturados como estamos de escritura francesa, que nuestro cuerpo entero nos produce la impresión de ser una parte hecha con palabras, ¿encontramos alguna vez una línea, un pensamiento que no nos sea familiar, y de que a lo menos no hayamos tenido antes un vago, confuso presentimiento?