Deseo concedido (Las guerreras Maxwell 1)
Deseo concedido (Las guerreras Maxwell 1) Herido, cae a los pies de Megan, que grita su nombre con desesperación.
Por primera vez, el miedo la paraliza. No puede perderlo.
Pero Duncan McRae no es un hombre que se rinde. Ni en la batalla, ni en el amor.
Y mientras la sangre tiñe la tierra escocesa, Megan comprende que ya no puede huir. No de Lynch. No de Duncan. No de sà misma.
Duncan McRae yace herido, pero su espÃritu es inquebrantable. Megan no se aparta de su lado, con el pecho oprimido por un miedo desconocido. Nunca antes habÃa sentido algo asà por nadie.
—No os atreváis a morir, McRae —murmura, tomando su mano con fuerza. Duncan, a pesar del dolor, esboza una sonrisa. —¿Os preocuparÃais por mÃ, inglesa?
Megan no responde, pero el nudo en su garganta habla por ella.
Los dÃas siguientes son una batalla silenciosa. Duncan se recupera, y Megan lo cuida sin admitir lo que realmente siente. Pero las miradas dicen lo que las palabras no pueden.
