Deseo concedido (Las guerreras Maxwell 1)
Deseo concedido (Las guerreras Maxwell 1) Esa noche, Megan, Shelma y su pequeño hermano Zac esperan la señal. Saben que si los descubren, no habrá misericordia. Aferrándose a sus capas, corren hacia los caballos y dejan atrás la casa donde crecieron. Dejan atrás su vida.
Pero escapar de las garras de sus tÃos es solo el primer paso. Ahora deben enfrentar un mundo desconocido, uno donde los hombres no doblan la cabeza ante mujeres con carácter. Un mundo donde los highlanders dictan sus propias reglas.
El viaje a Escocia no es fácil. Megan, Shelma y Zac avanzan junto a John y sus hombres, soportando el frÃo y el agotamiento. Pero la libertad tiene un precio, y pronto descubren que su escape no ha pasado desapercibido. Los hombres de su tÃo los persiguen.
—Debemos seguir sin descanso —ordena John—. Si nos atrapan, no habrá piedad.
Pero el peligro no viene solo de los hombres de Lynch. Las Highlands son tierra de guerreros , y cuando se acercan al territorio de los McDougall, un grupo de jinetes los rodea. Armados, fieros, con miradas que analizan cada movimiento. Entre ellos está Duncan McRae , un hombre que impone respeto con su sola presencia.
—¿Quién demonios sois y qué hacéis en nuestras tierras? —gruñe, con su espada lista para atacar.
