Siempre te encontraré (Las guerreras Maxwell 3)
Siempre te encontraré (Las guerreras Maxwell 3) El castillo de Caerlaverock, en 1312, es un lugar de luto. La tragedia golpeó al clan Ferguson cuando la esposa del laird, Julia, y sus hijos fueron brutalmente asesinados en el bosque. Solo la pequeña Angela sobrevivió, encontrándolos desmembrados. Su madre, con su último aliento, le hizo prometer que sería fuerte, que viviría y amaría. Con su mundo destrozado, el laird Kubrat Ferguson jura venganza. Pero mientras la niña crece entre sombras y juramentos de sangre, el destino la llevará a descubrir que su promesa la atará a una historia más grande y peligrosa de lo que jamás imaginó.
El castillo de Caerlaverock despertó envuelto en un luto espeso. La niebla flotaba sobre las torres de piedra y los estandartes caían sin vida, reflejando el peso de la tragedia que había golpeado al clan Ferguson. El laird Kubrat Ferguson, un hombre cuya presencia solía imponer respeto en los suyos, se mantenía de pie, inmóvil, con la mirada fija en los cuerpos sin vida de su esposa y sus hijos.
—Muerte por muerte —susurró, con la mandíbula tensa.