Billy Budd, marinero
Billy Budd, marinero —Porque te la tiene jurada, Bebé Budd.
Su insistencia y su forma de hablar, incomprensible para un novato, inquietaron a Billy casi tanto como el misterio del que le había pedido explicación. Intentó extraerle algo menos desagradable y oracular, pero el viejo Quirón[28] del mar, pensando tal vez que de momento ya había instruido bastante a su joven Aquiles, frunció los labios, juntó todas sus arrugas y no quiso decir más.
Los años y las vivencias que acumulan ciertos hombres astutos sometidos toda su vida a la voluntad de sus superiores habían desarrollado en el danés el cinismo reservado y lacónico que constituía su rasgo más característico.