Billy Budd, marinero
Billy Budd, marinero Cuando su jefe lo utilizó como instrumento para tender pequeñas trampas con las que incomodar al gaviero —pues las mezquinas persecuciones a las que hemos aludido procedÃan del maestro de armas—, el cabo concluyó, como es lógico, que su amo no le tenÃa simpatÃa al marinero y se dedicó, como el fiel esbirro que era, a fomentar la mala sangre, a deformar ante él algunas bromas inocentes del bienintencionado gaviero y a poner en su boca algunos epÃtetos ofensivos que afirmaba haberle oÃdo decir. El maestro de armas nunca dudó de la veracidad de esos informes, sobre todo de los aludidos epÃtetos, pues sabÃa bien lo impopular que podÃa llegar a ser un maestro de armas celoso en sus funciones, al menos en esos tiempos, y que los chaquetas azules le dedicaban en secreto sus pullas y sus agudezas; hasta el apodo con que lo conocÃan (Jemmy el Piernas) no era sino un modo de ocultar detrás de una broma el desagrado y el poco respeto que les inspiraba. Aunque, dada la avidez con la que se nutre el odio, no habrÃa hecho falta que nadie alimentase la pasión de Claggart.