Billy Budd, marinero
Billy Budd, marinero Poco después de que renunciasen a darle caza y antes de que se disipara del todo la emoción causada por el incidente, el maestro de armas ascendió de su esfera cavernosa y se plantó gorra en mano junto al palo mayor esperando con respeto a que reparase en su presencia el capitán Vere, que estaba paseando a solas por la parte de barlovento del alcázar, sin duda un tanto decepcionado por el fracaso de la persecución. El lugar donde se encontraba Claggart era el asignado a los hombres de menor graduación que deseaban hablar con el oficial de cubierta o con el capitán. Aunque en la época era raro que un marinero o un suboficial pidiera audiencia con este último; y, de acuerdo con la costumbre, solo un motivo excepcional lo habría justificado.
Al cabo de un rato, justo cuando el capitán, sumido en sus reflexiones, estaba a punto de volverse hacia popa, reparó en la presencia de Claggart y vio que se había quitado la gorra con expectación deferente. Conviene aclarar que el capitán Vere no conocía al suboficial antes de que se hiciesen a la mar, pues acababan de trasladarlo de un barco que estaban reparando para que ocupara a bordo del Bellipotent el puesto del anterior maestro de armas, que estaba herido y había tenido que quedarse en tierra.