Billy Budd, marinero
Billy Budd, marinero —El mismo, su señorÃa; pero, pese a toda su juventud y su apostura, no es trigo limpio. Se está ganando la voluntad de sus camaradas para que, en caso de apuro, hablen en su favor. ¿Le contó a su señorÃa el teniente Radcliffe la hábil jugada de Budd cuando se puso de pie en el bote al pasar bajo la popa del mercante nada más reclutarlo? Aunque afecte tomárselo con buen humor en el fondo está resentido de su reclutamiento. Solo habéis reparado en sus bellas mejillas. Pero debajo de las rojas margaritas puede ocultarse un cepo.