Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada —¡La lancha! ¡La lancha! —gritó Starbuck—. ¡Observad vuestra lancha, viejo!
El arpón de Ajab, forjado en el fuego de Perth, permanecÃa firmemente sujeto en su conspicua horcadura, de manera que se proyectaba más allá de la proa de la lancha ballenera; mas el mar que la habÃa desfondado habÃa hecho que se desprendiera la funda suelta de cuero; y del agudo garfio de acero salÃa ahora una llama horizontal de pálido fuego ahorquillado. Mientras el silencioso arpón ardÃa allà como la lengua de una serpiente, Starbuck agarró a Ajab por el brazo…
—Dios, Dios está contra vos, viejo: ¡renunciad!, ¡ésta es una expedición mórbida! Mórbidamente iniciada, mórbidamente continuada; permitidme bracear las vergas mientras podamos, viejo, y hacer de éste un buen viento hacia el hogar, para navegar en una expedición mejor que ésta.