Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada —Porque es peligroso —dijo ella—. Desde que el joven Stiggs, al regresar de aquella desafortunada expedición suya, en la que estuvo ausente tres años y medio para sólo tres barriles de saÃn, fue encontrado muerto en la parte de atrás de mi primer piso, con su arpón en el costado, desde entonces no permito que los huéspedes metan por la noche armas tan peligrosas en sus habitaciones. Asà que, señor Queequeg —pues se habÃa aprendido su nombre—, me voy a hacer con aquà este hierro y se lo guardaré hasta mañana por la mañana. Pero el chowder: ¿almeja o bacalao para el desayuno de mañana, señores?
—Ambos —dije yo—, y pónganos un par de arenques ahumados para que haya variedad.