Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada Y por lo que respecta a aquellos que, habiendo sabido previamente de la ballena blanca, por azar la avistaron, al principio del asunto todos, casi, habían arriado tras ella con tanto ímpetu y osadía como tras cualquier otra ballena de esa especie. Pero a la larga tales calamidades resultaron de estos asaltos… no limitadas a esguinces en muñecas y tobillos, o extremidades rotas, o voraces amputaciones… sino fatales hasta el grado último de la fatalidad, acumulando y apilando esos repetidos y desastrosos reveses todos sus terrores sobre Moby Dick; tales sucesos habían contribuido en gran medida a hacer flaquear la fortaleza de muchos bravos cazadores a los que la historia de la ballena blanca había acabado por llegar.