Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada Mas aunque para los hombres de tierra firme, por regla general, los habitantes nativos de los mares siempre han sido considerados con emociones incalificablemente asociales y repulsivas; aunque sabemos que el mar es una sempiterna terra incognita, de manera que Colón, para descubrir su único mundo occidental de superficie, navegó sobre innumerables mundos desconocidos; aunque con gran diferencia los más terroríficos de todos los desastres mortales les han sucedido, inmemorial e indiscriminadamente, a decenas y cientos de miles de los que se han aventurado sobre las aguas; aunque sólo un momento de reflexión mostrará que por mucho que el impúber hombre pueda presumir de su ciencia y sus habilidades, y por mucho que la ciencia y las habilidades puedan progresar en un halagüeño futuro, hasta el amanecer del día del Juicio, por siempre jamás el mar le insultará y le asesinará, y pulverizará la fragata más majestuosa y sólida que pueda hacer; no obstante, de la continua repetición de estas mismas impresiones, el hombre ha perdido ese sentido de absoluto pavor hacia el mar que aboriginalmente le pertenece.