Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada
De todos los portentosos recursos y destrezas, los juegos de prestidigitación e incontables pericias a los que el veterano pescador de ballenas tan a menudo está obligado, ninguno excede a esa soberbia maniobra con la lanza conocida como el volteado. Ni la espada pequeña, ni la espada ancha, en ninguno de sus ejercicios, hacen alarde de algo similar. Sólo resulta indispensable para una ballena que huye empecinadamente; su señalada característica es la portentosa distancia a la que la larga lanza se arroja con exactitud, desde una lancha que sometida a un impulso extremo se mece y sacude violentamente. Acero y madera incluidos, la pica entera es de una longitud de diez o doce pies; la pértiga es más ligera que la del arpón, y también de material menos pesado, el pino. Está provista de un pequeño cabo llamado espía, de considerable longitud, mediante el cual puede ser halada de nuevo hasta la mano después de lanzarla.
Pero antes de continuar más allá es importante mencionar aquí que aunque el arpón puede ser volteado de la misma manera que la lanza, esto, sin embargo, apenas se hace; y cuando se hace, aún con menor frecuencia, se hace con éxito a causa del mayor peso e inferior longitud del arpón en comparación con la lanza, lo que, en efecto, supone serias desventajas. Como medida general, por lo tanto, primero debes aferrarte a una ballena, antes de que ningún volteado entre en juego.