Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada Al retirar el tablero parafuegos del frente del fogón queda expuesta la albañilería de ese lado, horadada directamente bajo los calderos por las dos bocas de hierro de los hornos. Estas bocas están dotadas de pesadas puertas, también de hierro. Se impide que el intenso calor del fuego se comunique a la cubierta por medio de un depósito poco profundo que se extiende bajo la entera superficie cerrada del fogón. A través de un conducto insertado en la parte posterior, este depósito se mantiene lleno de agua con la misma rapidez con la que se evapora. No hay chimeneas externas; se abren directamente en la pared posterior. Y aquí volvamos atrás un momento.
Fue alrededor de las nueve de la noche cuando el fogón del beneficio del Pequod se encendió por vez primera en el presente viaje. Le correspondía a Stubb supervisar la tarea.
—¿Todo listo? Quitad la escotilla, entonces, y comenzad. Tú, cocinero, prende el fogón.