Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada ¡Oh, mortal, no miréis demasiado tiempo en la faz del fuego! ¡Nunca soñéis con el timón en vuestra mano! No volváis la espalda al compás; aceptad la primera indicación del tumbo de la caña; no creáis al fuego artificial cuando su rojez hace que todo parezca pavoroso. Mañana, a la luz natural del sol, los cielos serán brillantes; aquellos que refulgían como demonios entre las llamas que se ahorquillaban, por la mañana se mostrarán en un muy distinto relieve, más gentil al menos; el glorioso, dorado, radiante sol, la única lámpara verdadera… ¡falsas todas las demás!