Moby Dick. Version ilustrada
Moby Dick. Version ilustrada —Hay algo siempre egoÃsta en las cumbres de las montañas, y en las torres, y en todo lo grandioso y elevado; observad… tres picos tan orgullosos como Lucifer. La firme torre, ése es Ajab; el volcán, ése es Ajab; el valeroso, el audaz y victorioso pájaro, ése también es Ajab; todos son Ajab; y este oro redondo no es sino la imagen del más redondo mundo, que, como el cristal del mago, refleja a su vez, para todos y cada uno de los hombres, su propio misterioso ser. Grandes esfuerzos, pequeños beneficios, para aquellos que piden al mundo que los resuelva; él no puede resolverse a sà mismo. Se me hace ahora que este sol acuñado tiene un rostro rudo; ¡mas observad!, sÃ, entra en el signo de las tormentas, ¡el equinoccio!, ¡y sólo seis meses antes salió de un anterior equinoccio en Aries! ¡De tormenta a tormenta! Sea asÃ, entonces. ¡Nacido en fatigas, es adecuado que el hombre viva en el dolor y muera en el suplicio! ¡Sea asÃ, entonces! Aquà hay sólida materia para que actúe la aflicción. Sea asÃ, entonces.