Moby Dick
Moby Dick Casi todos se sumaron a cantar este himno, que se elevó muy por encima del aullar de la tormenta. Siguió una breve pausa; el predicador pasó lentamente las páginas de la Biblia, y finalmente, posando su mano sobre la página apropiada, dijo:
—Amados compañeros de tripulación, recordad el último verso del primer capítulo de Jonás…: «Y Dios había dispuesto un gran pez para tragarse a Jonás».