Moby Dick

Moby Dick

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

»Y observad a Jonás ahora, alzado como un ancla y dejado caer al mar; cuando instantáneamente, una aceitosa bonanza llega flotando desde el este, y el mar queda en calma, mientras Jonás hunde la galerna junto con él, dejando aguas serenas detrás. Desciende en el arremolinado corazón de una conmoción tan descontrolada que apenas advierte el momento en el que cae, burbujeando, dentro de las abiertas mandíbulas que le esperan; y la ballena cierra sobre su prisión todos sus dientes de marfil como otros tantos cerrojos blancos. Entonces Jonás rezó al Señor desde el vientre del pez. Mas observad su oración y aprended una lección de peso. Pues pecador cual es, Jonás no solloza ni gime por la salvación directa. Siente que su horrible castigo es justo. Deja a Dios su entera salvación, contentándose con esto que, a pesar de todas sus punzadas y dolores, aún pueda mirar hacia su sagrado templo. Y aquí, compañeros de tripulación, hay verdadero y genuino arrepentimiento; no vociferante de perdón, sino agradecido por el castigo. Y lo grata a Dios que fue esta conducta de Jonás se muestra en su rescate final del mar y de la ballena. Compañeros, no presento a Jonás ante vos para que sea imitado por su pecado, sino que lo presento ante vos como modelo de arrepentimiento. No pequéis; mas si lo hacéis, cuidad de arrepentiros de ello como Jonás.»



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker