Moby Dick
Moby Dick Aunque no habÃa ido lejos cuando comencé a darme cuenta de que el capitán con el que iba a navegar seguÃa aún desconocido para mÃ; por más que, en efecto, en muchos casos un barco ballenero estará totalmente equipado, y recibirá a toda su tripulación a bordo, antes de que el capitán se deje ver al llegar para tomar el mando; pues a veces estas expediciones son tan prolongadas, y los intervalos en el hogar, en tierra, tan extraordinariamente breves, que si el capitán tiene familia, o algún absorbente interés de ese tipo, él mismo no se ocupa mucho de su barco en puerto, sino que se lo deja a los dueños hasta que esté dispuesto para zarpar. Aun asÃ, siempre está bien echarle un vistazo antes de encomendarse irrevocablemente en sus manos. Volviendo atrás, abordé al capitán Péleg, preguntando dónde se podÃa encontrar al capitán Ajab.
—¿Y qué es lo que queréis del capitán Ajab? Todo está correcto; estáis enrolado.
—SÃ, pero me gustarÃa verle.