Moby Dick

Moby Dick

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Preferiríaislo vos, ¿no es así? ¿Volveréis antes del desayuno?

—Está mal de la cabeza, Queequeg —dije yo—, vamos.

—¡Hola ahí! —gritó el estacionario Elías, reclamándonos cuando nos habíamos apartado unos pasos.

—No le prestes atención —dije yo—, vamos, Queequeg.

Pero se deslizó de nuevo hasta nosotros, y palmeando repentinamente su mano en mi hombro, dijo…

—¿Visteis algo que parecían hombres yendo hacia ese barco hace un momento?

Sorprendido por esta simple pregunta, respondí, diciendo:

—Sí, creí haber visto a cuatro o cinco hombres, pero estaba demasiado oscuro para estar seguro.

—Muy oscuro, muy oscuro —dijo Elías—. Buen día a vos.

Otra vez le dejamos; pero de nuevo vino suavemente tras nosotros; y, tocándome en el hombro, dijo:

—Mirad a ver si los podéis encontrar ahora, ¿queréis?

—¿Encontrar a quién?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker