Moby Dick
Moby Dick Ya era claro amanecer. Pronto la tripulación subió a bordo de dos en dos y de tres en tres. Los jarcieros se apresuraron, los oficiales se ajetreaban y varias de las personas de tierra estaban atareadas trayendo a bordo diversos últimos artÃculos. Mientras tanto, el capitán Ajab permanecÃa invisiblemente recogido en el interior de su cabina.