Moby Dick
Moby Dick »Aun a pesar de que ante sà tenÃa una no pequeña travesÃa, con que la más común de las fortunas le favoreciera, no era en modo alguno de temer que su barco fuera a naufragar durante el recorrido, pues sus bombas eran de las mejores, y siendo periódicamente relevados en ellas, aquellos treinta hombres suyos podÃan mantener el barco expedito con facilidad: igual daba que la vÃa de agua se duplicara. De hecho, al estar casi la totalidad de la travesÃa asistida por vientos muy propicios, el Town-Ho, de no haber acontecido la menor fatalidad, casi con certeza habrÃa alcanzado su puerto en perfecto estado, si no hubiera sido por el brutal abuso de Radney, el primer oficial, un nativo de Nantucket, y la venganza amargamente provocada de Steelkilt, un lagonero y malhechor, nativo de Buffalo.
—¡Lagonero!… ¡Buffalo! Tened la bondad: ¿qué es un lagonero, y dónde está Buffalo? —dijo don Sebastián, incorporándose en su oscilante hamaca de paja.