Moby Dick
Moby Dick »Más o menos de esta manera había ocurrido con el Town-Ho; así que, cuando se observó que su vía de agua aumentaba de nuevo, alguna pequeña inquietud fue ciertamente manifestada por varios miembros de su dotación; en especial por Radney, el primer oficial. Ordenó que las velas altas se izaran bien, que se cazaran de nuevo a besar, y que se extendieran al viento en todo modo. Ahora bien, caballeros, este Radney, creo yo, tenía tan poco de cobarde, y tan poca inclinación a ningún tipo de aprehensión nerviosa en lo referente a su propia persona, como cualquier criatura osada e irreflexiva de tierra o mar que seáis capaces de imaginar. Por tanto, cuando manifestó esta preocupación sobre la seguridad del barco, algunos de los marineros dijeron que sólo se debía a que era copropietario de él. Así que esa tarde, al trabajar en las bombas, había en ese turno no poca guasa solapada entre ellos, mientras permanecían con los pies continuamente sumergidos en el agua, que brotaba clara; clara, caballeros, como cualquier manantial de montaña… que fluía burbujeando de las bombas por toda la cubierta y se vertía en constantes borbotones por los imbornales de sotavento.